MIKE Y LUKE

MENORCA AUGUST 2025

Una boda íntima entre olivos centenarios, donde la luz de septiembre lo bañaba todo de dorado. Dos personas que se miran como si el tiempo se hubiera detenido — eso es lo que intenté capturar. Sin poses, sin guiones. Solo ellos, su gente, y lo que pasa cuando nadie está mirando. Una celebración sencilla y honesta, llena de detalles pequeños que lo dicen todo. El viento, las risas, una lágrima a escondidas. Todo lo que hace que un día sea inolvidable. Imágenes pensadas para durar, para volver a ellas dentro de veinte años y sentir lo mismo.